
Antiguamente, utilizaban la hoguera o el agua como símbolos de renovación, de dejar bien atrás las experiencias olvidables y adelante las promesas bienintencionadas. Yo hoy voy y hago una web nueva. Que no es lo mismo, pero igual funciona.
Desde ella, podréis como siempre leer un resumen de mi humilde biografía musical, escuchar y descargar (venga, que nunca es tarde...) ese "Nunca es tarde", o acceder al blog que me ha dado por parir (me estaba quedando de los últimos) y en el que, ya que no puedo hacerlo en la calle, tengo intención de despelotarme.
Bienvenidas, bienvenidos, y gracias por pasar en la virtualidad unos minutos reales conmigo.